Consejos para padres con niños con epilepsia

La epilepsia, uno de los trastornos más frecuentes entre los niños

La epilepsia es una afección crónica del sistema nervioso que se caracteriza por la aparición de crisis o convulsiones recurrentes. En España, unas 700.000 personas padecen o han padecido esta enfermedad a lo largo de su vida, según datos de la Federación Española de Epilepsia (FEDE) y, aunque puede afectar a todos los grupos de edad, es durante la infancia cuando su incidencia es mayor. De hecho, se trata de una de las patologías neurológicas más comunes entre la población infantil. Hoy, Día Nacional de la Epilepsia, que se celebra cada 24 de mayo, desde la Sociedad Valenciana de Pediatría queremos mostrar en qué consiste esta enfermedad.

Se considera que un niño es epiléptico cuando ha sufrido varias crisis epilépticas espontáneas, es decir, no provocadas. Estos ataques son episodios bruscos y breves de movimientos involuntarios que se manifiestan debido al funcionamiento anormal de un grupo de neuronas –células nerviosas– que se produce de forma esporádica en una zona concreta del cerebro.

Síntomas de la epilepsia

Estas crisis pueden presentarse de diferentes formas, dependiendo de la zona cerebral donde se produce la descarga, y afectar a una parte del cuerpo (convulsiones parciales) o a su totalidad (convulsiones generalizadas). Así, pueden ir desde contracciones musculares hasta alteraciones del estado de conciencia, de la vista o de los oídos. Aunque las más conocidas son aquellas en las que el niño pierde el conocimiento y comienzan las sacudidas por todo el cuerpo. Las convulsiones también pueden variar también en cuanto a su frecuencia. Hay niños que solo tienen una al año y otros que padecen, incluso, varias al día.

Las causas de la epilepsia varían en función de cada niño. Pueden ser desconocidas, de origen genético o puede darse debido a alguna otra enfermedad o lesión. Estas últimas pueden ser por daño cerebral –lesiones prenatales o perinatales, como traumatismos durante el parto o bajo peso al nacer–, accidentes cerebrovasculares que limitan el oxígeno en el cerebro, malformaciones o alteraciones congénitas o, incluso, infecciones como la meningitis o la encefalitis, entre otros motivos.

Tratamiento de la epilepsia

Una vez diagnosticada la epilepsia en el niño, es importante comenzar con el tratamiento lo más pronto posible. Al existir varios tipos de epilepsia y debido a que cada niño epiléptico es diferente, lo más importante es que sea personalizado. No obstante, en la mayoría de los casos, se recurre a los fármacos para tratar esta patología. Lo normal es comenzar con un solo fármaco y administradlo en dosis bajas, con el fin de obtener la mayor eficacia posible.

De esta forma, más del 70% de los pacientes consigue controlar las convulsiones con la medicación. Para ello, también es importante mantener un estilo de vida saludable, con una buena higiene de sueño, una alimentación sana y la práctica de ejercicio. Sin embargo, para aquellos que no responden de forma correcta a la medicación, la mejor opción es recurrir a la cirugía, aunque no todas las epilepsias se pueden operar.

Otros tratamientos son, por ejemplo, el estimulador del nervio vago, en la que se implanta un dispositivo en el organismo del paciente para reducir en número e intensidad las crisis. También está la dieta cetogénica, con alimentos ricos en grasas y bajos en carbohidratos, proteínas y calorías, aunque esta debe realizarse en centros especializados y siempre bajo supervisión médica.

Con motivo del Día Nacional de la Epilepsia, varios organismos e instituciones, como el Congreso de los Diputados, se iluminarán a partir de las 21.30 horas de color naranja, para dar visibilidad a todas aquellos que conviven con esta patología. Asimismo, en la comunidad Valenciana, diferentes ayuntamientos y lugares emblemáticos de ciudades como Valencia, Alicante, Requena o Torrent se iluminarán también de este mismo color. Desde SVP queremos unirnos a esta reivindicación, con el fin de que la sociedad conozca y comprenda mejor a estas personas y, así, conseguir una integración real en la sociedad.

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