Consejos para prevenir las infecciones respiratorias este otoño

El otoño es sinónimo de un aumento de las infecciones respiratorias en los niños y adolescentes debido a la proliferación de virus, bacterias y otros agentes patógenos. En las escuelas, colegios o espacios de juegos estos agentes infecciosos se propagan a través de las manos sucias, en gotas de saliva o mediante un estornudo, un golpe de tos o un intercambio de vasos de agua. Dado que este otoño, a las patologías habituales tenemos que sumar el riesgo de contagio por Covid19, desde la Sociedad Valenciana de Pediatría ofrecemos a las familias una serie de consejos para la prevención de enfermedades respiratorias en los niños.

Como punto de partida, debemos tener en cuenta que en otoño la frecuencia de estas infecciones aumenta dadas las condiciones ambientales, ya que las bajas temperaturas propician una mayor supervivencia de los virus y se asocia con una mayor tasa de contagio interpersonal al producirse un aumento del tiempo de cohabitación en espacios cerrados en la edad pediátrica. A todo esto se añade la reacción local de la vía respiratoria al frio que produce una disminución en la eficacia de los mecanismos inmunitarios locales y facilita la infección. Por ello, es esencial seguir una serie de medidas de aplicación diaria para prevenir el contagio de enfermedades:

  • Adecuada higiene de manos: el lavado de manos ha sido reconocido como una de las medidas de protección más eficaces ante posibles contagios. Dado que muchos niños se llevan las manos de manera automática a la boca, debemos ayudarles a comprender la importancia de lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. Al mismo tiempo, los padres también deben mantener una adecuada higiene de manos para evitar el traspaso de bacterias o virus a los pequeños cuando, por ejemplo, los ayudan a ducharse o les dan de comer. Actualmente, debido al contexto de pandemia en que nos encontramos, la mayoría de niños y niñas en edad escolar han integrado que es necesario lavarse las manos, sobre todo, antes de comer y después de ir al baño.
  • Cuidado de las vías respiratorias: para fomentar el buen estado de salud de las vías respiratorias altas y de las mucosas de la nariz, los niños deben mantener una correcta hidratación y beber abundantes líquidos, sobre todo, agua. Si percibimos que aumenta el volumen de mucosidad, podemos realizar lavados nasales con suero fisiológico para aliviar la obstrucción de la vía respiratoria y evitar que la acumulación de la mucosidad derive en una infección de los oídos.
  • Ventilación de interiores: la circulación del aire es una garantía de prevención de enfermedades, más aún en otoño e invierno cuando el frío nos obliga a mantener los espacios cerrados. Actualmente, según recomendaciones tanto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como del Ministerio de Sanidad, en la medida de lo posible, es necesario priorizar la ventilación por encima de una posible descompensación térmica. Lo ideal es evitar que los niños estén presentes durante el momento de la ventilación para evitar los cambios bruscos de temperatura.

Por otro lado, dentro del domicilio familiar, si ponemos la calefacción, la recomendación de los pediatras es mantener la casa templada para permitir que el organismo emplee sus propios mecanismos reguladores del frío. A su vez, si al encender la calefacción se reseca el ambiente , esto puede afectar a las vías respiratorias, por lo que  se pude recomendar utilizar un humidificador en la habitación de los niños.

Junto con estos consejos, la generalización del uso de la mascarilla como medida frente al Covid19 también reducirá este otoño el contagio de otras enfermedades respiratorias. Recordamos que los niños deben hacer uso de mascarillas infantiles adaptadas a cada edad y que se ajusten perfectamente a su nariz y boca. Aunque ya muchos de los menores están concienciados, los padres pueden recurrir a juegos o historias para ayudarles a comprender la importancia del uso de la mascarilla, además de convertirse en un buen ejemplo a seguir en el cumplimento de las normas. También debemos asegurarnos de que los niños llevan las suficientes prendas de abrigo para evitar el enfriamiento, prendas que se puedan retirar con facilidad para adaptarse a la temperatura y actividad en cada momento.

A pesar de todo, los niños pueden tener un acceso de tos, un estornudo o, sencillamente mocos, por lo que es importante explicarles que los estornudos y la tos van a la cara interna del codo y los mocos, al pañuelo de papel para evitar la diseminación y contagio. Si estos síntomas se agravan, es esencial contactar con el centro de salud y solicitar cita con el pediatra de referencia, quien realizará una valoración del estado de salud del menor y recomendará el mejor tratamiento para la patología diagnosticada, siendo, en el caso de infecciones virales, un tratamiento de los síntomas. En general, en muy pocas ocasiones está aconsejado el tratamiento farmacológico.

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